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domingo, 20 de mayo de 2012

SANTA RITA DE CASIA: Una Historia Conmovedora

Santa Rita de Casia nació en 1381 en Casia, pequeño pueblito de montaña en los Apeninos de Italia. En su vida pasó por los cuatro estados: Casada, madre, viuda y -luego- religiosa agustina. Todos los vivió virtuosamente y en grado de perfección. Falleció el 22 de mayo del año 1457 en el convento agustino de Casia.

Fue una gran luchadora en la vida. Sus armas fueron la paciencia, la caridad y el perdón.

Se la conoce como la santa de las causas difíciles (también imposibles) y en su fiesta, en la orden de los agustinos recoletos, se bendicen las rosas ya que el nacimiento de una rosa en invierno y en medio de la nieve fue el milagro que realizó en el mismo momento de partir a la casa del Padre.

Les recomiendo leer la biografía de Santa Rita y para despertar su interés les dejo aquí una breve historia de su vida

También, para conocer mejor a esta santa -cuyo modelo de vida es siempre actual-, les dejo aquí la película completa (3:24:05 con audio en italiano con subtítulos en español)

Describe toda la vida de la santa y fue brillantemente filmada por la RAI. ¡Qué la disfruten!



Para quienes no tengan velocidad de HD, esta es una versión en definición normal(320 x 240) con audio en español

PARTE 1


PARTE 2


PARTE 3



Quienes prefieran ver la película en el idioma original (italiano) en youtube (se ve en fragmentos de 10 minuts cada uno) esta es la lista de reproducción 


miércoles, 16 de mayo de 2012

Preparándonos para Pentecostés


El pasaje del Evangelio que se lee hoy, miércoles 16 de mayo de 2012, está contenido en los versículos 12 a 15, del capítulo 16  de San Juan. Se trata de una lectura breve mas, como todo lo escrito por San Juan, tiene una gran densidad teológica. Dice el Señor:
(12) Todavía tengo muchas cosas que decirles, pero ustedes no las pueden comprender ahora.
(13) Cuando venga el Espíritu de la Verdad, él los introducirá en toda la verdad, porque no hablará por sí mismo, sino que dirá lo que ha oído y les anunciará lo que irá sucediendo.
(14) El me glorificará, porque recibirá de lo mío y se lo anunciará a ustedes.
(15) Todo lo que es del Padre es mío. Por eso les digo: 'Recibirá de lo mío y se lo anunciará a ustedes'.

San Simeón, conocido como el Nuevo Teólogo, fue un monje griego que vivió en el siglo X y es santo de la Iglesia Ortodoxa. En relación este pasaje del Evangelio, Simeón tiene escrita una catequesis cuyo título es, precisamente, el versículo 13 del capítulo 16 de San Juan: "Cuando venga, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad plena"

La "llave del conocimiento"(Lc 11,52) no es otra cosa que la gracia del Espíritu Santo.  Se da por la fe. 
Por la iluminación, produce realmente el conocimiento y hasta el conocimiento pleno. Despierta nuestro espíritu encerrado y oscurecido, a menudo con parábolas y símbolos, pero también con afirmaciones más claras... hechas atención en el sentido espiritual de la palabra. Si la llave no es buena, la puerta no se abre. Porque, dice el Buen Pastor, " es a él a quien el portero abre " (Jn 10,3). Pero si la puerta no se abre, nadie entra en la casa del Padre, porque Cristo dijo: "Nadie va al Padre sin pasar por mí" (Jn 14,6).
Por tanto, es el Espíritu Santo, el primero, que despierta nuestro espíritu y nos enseña lo que concierne al Padre y el Hijo. Cristo nos dice esto también: 
"Cuando venga, él, el Espíritu de la verdad que procede del Padre, dará testimonio en mi favor, y os guiará hacia la verdad plena" (Jn 15,26; 16,13). 
Ved cómo, por el Espíritu o más bien en el Espíritu, el Padre y el Hijo se dan a conocer, inseparablemente...
Si se llama llave al Espíritu Santo, es porque, por él y en él primero, tenemos el espíritu iluminado. Una vez purificados, somos iluminados por la luz del conocimiento. Somos bautizados desde lo alto, recibimos un nuevo nacimiento y llegamos a ser hijos de Dios, como dice san Pablo: "El Espíritu Santo clama por nosotros con gemidos inefables" (Rm 8,26). Y todavía más: "Dios derramó su Espíritu en nuestros corazones que grita: ' Abba, Padre'" (Ga 4,6). 
Es pues él quien nos muestra la puerta, puerta que es luz, y la puerta nos enseña que, aquel que habita en la casa ,es él también luz inaccesible.
Catequesis, 33; SC 113 


Ya próximos a festejar Pentecostés, es saludable prepararse espiritualmente para suplicar y esperar la venida del Espíritu Santo a la Iglesia y a cada uno de los bautizados. Una vieja y piadosa tradición de la Iglesia, recomienda rezar la oración de Simeón el Nuevo Teólogo al Espíritu Santo:

Ven, luz verdadera. 
Ven, vida eterna. 
Ven, misterio oculto. 
Ven, tesoro sin nombre. 
Ven, realidad inefable. 
Ven, Persona inconcebible. 
Ven, felicidad sin fin. 
Ven, luz sin ocaso. 
Ven, espera infalible de todos los que deben ser salvados. 
Ven, despertar de los que están acostados. 
Ven, resurrección de los muertos. 
Ven, oh poderoso, que haces siempre todo y rehaces y transformas por tu solo poder. 
Ven, oh invisible y totalmente intangible e impalpable. 
Ven, tú que siempre permaneces inmóvil y a cada instante te mueves todo entero y vienes a nosotros, tumbados en los infiernos, oh tú, por encima de todos los cielos. 
Ven, oh Nombre bien amado y respetado por doquier, del cual expresar el ser o conocer la naturaleza permanece prohibido. 
Ven, gozo eterno.

Ven, corona imperecedera. 
Ven, púrpura del gran rey nuestro Dios. 
Ven, cintura cristalina y centelleante de joyas. 
Ven, sandalia inaccesible. 
Ven, púrpura real. 
Ven, derecha verdaderamente soberana. 
Ven, tú que has deseado y deseas mi alma miserable. 
Ven tú, el Solo, al solo, ya que tú quieres que esté solo. 
Ven, tú que me has separado de todo y me has hecho solitario en este mundo. 
Ven, tú convertido en ti mismo en mi deseo, que has hecho que te deseara, tú, el absolutamente inaccesible.
Ven, mi soplo y mi vida. 
Ven, consuelo de mi pobre alma. 
Ven, mi gozo, mi gloria, mis delicias sin fin”[1].

Otra oración muy recomendable que, primero fue atribuida a San Agustín y, luego, a Juan de Fécamp, del año 1060 y reza así:

Ven, pues; ven, oh consolador buenísimo del alma que sufre… 
Ven, tú que purificas las manchas, tú que curas las heridas. 
Ven, fuerza de los débiles, vencedor de los orgullosos. 
Ven, oh tierno padre de los huérfanos… 
Ven, esperanza de los pobres… 
Ven, estrella de los navegantes, puerto de los que naufragan. 
Ven, oh gloriosa insignia de los que viven. 
Ven, tú el más santo de los Espíritus, ven y ten compasión de mí. Hazme conforme a ti…”[2].

Finalmente, se conoce otra oración al Espíritu Santo que se dice que es de autor anónimo y yo prefiero decir que es de un autor, ...que ha querido permanecer en el anonimato para que luzca el verdadero autor, que no es otro que el Espíritu Santo y que reza así:

Ven, Espíritu de Dios, tú que sobrevolaste en el Jordán, y sobrevuelas el altar, convirtiendo las ofrendas; 
Ven, Santo Espíritu divino, luz resplandeciente, brillo eternal, esplendor inenarrable de majestad; 
Ven, Amor Increado, por quien el amor verdadero es verdadero amor; 
Ven, tú que enciendes los corazones en el fuego del Amor divino; 
Ven, oh Amor llameante, que flameas comunicando tu ardor al Sagrado Corazón; 
Ven, tú, que te derramas en la Sangre del Corazón traspasado y te donas en el cáliz del Nuevo Vino; 
Ven, Santidad Increada; 
Ven, tú, que santificaste el seno virgen de María, y llenaste de luz y de gloria la Humanidad santísima del Verbo; 
Ven, y llénanos de tu santidad, y santifícanos; 
Ven, tú, que eres Bueno, con bondad infinita, quema nuestras maldades en el horno ardiente de tu caridad inmensa; oh Espíritu Purísimo, ven, y abrasa nuestras impurezas, así como el fuego acrisola el oro, y así podremos reflejar tu misma luz; 
Ven, luz inaccesible al ojo creado, e ilumina lo más profundo de nuestro ser, que habita en tinieblas y en sombra de muerte, y así resplandeceremos y viviremos por siempre; 
Ven, Tú, Espíritu inefable, desconocido a las criaturas, ven, y toma posesión de nuestro ser; 
Ven, oh Espíritu Santo, introdúcenos en el Corazón del Hombre-Dios, para así tener acceso al Padre en la eternidad; 
Ven, oh Espíritu Santo, ven.

Notas:
[1] Oración que encabeza los himnos. Cit. Congar, Yves, El Espíritu Santo, Editorial Herder, Barcelona 1991, 317.
[2] En Arsène-Henry, Les plus beaux textes sur le Saint-Esprit, París 1968, 204; cit. Congar, o. c.

miércoles, 14 de marzo de 2012

La Ley y los Profetas: Por Jesucristo en el corazón del hombre


"No piensen que vine para abolir la Ley o los Profetas: yo no he venido a abolir, sino a dar cumplimiento" 
Mt 5, 17 


La Gracia, antes velada en el Antiguo Testamento, ha sido revelada plenamente en el evangelio de Cristo por una disposición armoniosa de los tiempos, tal como Dios tiene por costumbre disponer armoniosamente todas las cosas... 

Pero, dentro de esta admirable armonía uno constata una gran diferencia entre dos épocas. 

En el Sinaí, el pueblo no se atrevía acercarse al lugar donde el Señor dio su Ley. En el cenáculo, el Espíritu Santo desciende sobre aquellos que se habían reunido esperando el cumplimiento de la promesa (cf Ex 19,23; Hch 2,1) 

Antes, el dedo de Dios había grabado sus leyes sobre tablas de piedra; ahora la ha escrito en los corazones de los hombres (2Cor 3,3) 

Antes, la Ley estaba escrita por fuera e inspiraba miedo a los pecadores; ahora, les es dada interiormente para justificarlos...
        
En efecto, como lo dice el apóstol Pablo, todo lo que está escrito en tablas de piedra: -No cometerás adulterio, no matarás, no codiciarás-, y otras cosas semejantes se resumen en el único mandamiento: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo.» (Lev 19,18) 
El amor al prójimo no hace mal a nadie. 



La plenitud de la Ley es el amor (Rm 13, 9-10)... Este amor ha sido «derramado en vuestros corazones por el Espíritu Santo que se nos ha dado.» (Rm 5,5)

San Agustín (354-430) obispo de Hipona, doctor de la Iglesia 
Del espíritu y la letra, 28-30; PL 44, 217ss


sábado, 27 de agosto de 2011

SANTA MÓNICA Y SAN AGUSTÍN: El poder de la fe y la oración

Hoy, 27 de agosto, la Iglesia recuerda a Santa Mónica, madre de San Agustín. A él la Iglesia lo recuerda mañana 28 de agosto.

Por un comentario que hoy me hizo un amigo de Twitter @Jhonlopman respecto a lo bien que le había hecho conocer la biografía de Santa Mónica, se me "ocurrió" la idea de hacer esta entrada en este blog AMIGO IGNIS en el que trato de cultivar solo cuestiones espirituales que, en mayor o menor medida, a todos nos inquietan y sobre las que siempre "estamos en búsqueda".

Pero, volvamos a Santa Mónica y a San Agustín a quien hoy quiero homenajear con esta entrada, a la vez de invitar a todos en general, y a mis amigos de Twitter y Facebook en especial, para que vean esta miniserie de la RAI sobre la vida de este gran santo. Antes, una breve reseña de Santa Mónica y San Agustín para aportar un marco breve y general de sus vidas:

Gracias a la fe y a la oración perseverante de Mónica, Agustín pasó de ser un intelectual soberbio y hombre de una vida de excesos en Tagaste y en Roma, a convertirse en un hombre de Dios. Inicialmente, motivado por el obispo de Milán, Ambrosio -San Ambrosio-, se convirtió al catolicismo y se hizo bautizar, luego fue sacerdote a pedido del pueblo y más tarde designado obispo de Hipona (norte de Africa).

San Agustín, Padre y Doctor de la Iglesia (se lo conoce como el "Doctor de la Gracia"), marcó no solo el pensamiento teológico de la Iglesia sino también la construcción filosófica de la humanidad hasta el S XIII (en la línea neo platónica).

Agustín es una de las mentes más brillantes de la humanidad. Buscador incansable de la Verdad, aún estando metido en el "fango" del mundo y prisionero de sus inclinaciones. Esa mente brillante e inquieta y sus "gustos desordenados" pudieron haberlo perdido y que aquél joven de Tagaste e hijo de una pobre viuda no fuese mas que eso: Un hombre más, un soberbio más que, consciente de su inteligencia, se vanaglorió de ella poniendo excesiva confianza en el poder del "conocimiento" humano (la razón y la ciencia). Sin embargo, las lágrimas, la perseverancia y la fe de Mónica fueron escuchadas por el Señor y Agustín, por la Gracia de Dios,  vuelve hacia el Camino (convertirse) y encuentra la Verdad y la Vida.

Como quiero dejarlos con la película de Agustín, no voy a seguir desarrollando aspectos interesantes y valiosos de la vida y del pensamiento de este gran santo. Seguramente editaré esta entrada en el futuro y haré algún agregado si lo considero conveniente. Por ahora solo quiero decirles que Santa Mónica es una mujer que admiro, una santa que venero y que, además, recomiendo a toda madre preocupada por su hijo.

Les dejo aquí la peli: SAN AGUSTÍN: PRIMERA PARTE



Estuvo buena esta primera parte: Verdad? Vamos por la segunda SAN AGUSTÍN: SEGUNDA PARTE



Ahora, para finalizar, quiero dejar un último comentario:

Esta película, está basada sobre el libro más conocido de San Agustín -Las Confesiones-, pero también tiene mucho de la que es para mi su más grande obra -La Ciudad de Dios- en la que plantea no solo la caída del Imperio Romano y los problemas que de él se derivan -primera parte- sino que deja planteada -en la segunda parte- una realidad sobrenatural superadora y de corte escatológico.